Entrevista a La maestra viajera

Entrevista a La maestra viajera

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Viajar no siempre significa dejarlo todo atrás. A veces, se trata de llevar contigo tus pasiones, tus valores y tu forma de ver el mundo. Ese es el caso de Mar, La Maestra Viajera, un proyecto creado por una profesora que decidió transformar su curiosidad por otras culturas en una herramienta de aprendizaje y conexión, tanto para ella como para su comunidad.

Hoy, su blog, podcast y redes sociales se han convertido en un punto de encuentro para quienes creen que educar y descubrir el mundo pueden ir de la mano. En esta entrevista, charlamos con ella sobre sus inicios, la forma en que equilibra la enseñanza, la maternidad y los viajes, y cómo inspira a otras familias a lanzarse a la aventura sin miedo.

Desde que los viajes se han convertido en familiares tenemos una serie de líneas rojas muy claras.

¿Cómo nació La Maestra Viajera y qué te motivó a compartir tus experiencias de viaje?

En 2016, cuando vivía en Francia, abrí mi primer blog: Come, lee y viaja. Lo descuidé porque estaba preparando oposiciones y el proyecto murió en el olvido…

Se me quedó la espinita de mantener un rincón en el que narrar mis aventuras y, con el parón de la pandemia, aproveché y me puse en serio con el podcast, las redes sociales y el blog.

Hasta hoy, La Maestra Viajera es un proyecto que me hace tremendamente feliz… y que a veces también me da algún que otro dolor de cabeza.

¿Cómo ha influido tu formación como profesora en tu estilo de viajar y en la forma en que compartes tus experiencias?

Creo que ser profe me ha dado una forma de ver y explicar las cosas que conecta bastante con la gente. Para empezar, suelo viajar en vacaciones escolares, y ese tema engancha a muchas personas de mi comunidad. Se genera una especie de “si ella puede hacerlo, yo puedo”, y la gente percibe mis aventuras como algo realista, tangible y bastante “aterrizado en el mundo real” respecto a lo que solemos ver hoy en día en redes.

Durante una excedencia por cuidado de menor, estuve un mes viajando por Japón con mi familia. Muchas seguidoras profes han hecho el mismo plan los años siguientes. Creo que esa es la clave: intento acercar mis viajes desde mi realidad, que puede ser la realidad de mucha gente.

La Maestra Viajera, un proyecto creado por una profesora que decidió transformar su curiosidad por otras culturas en una herramienta de aprendizaje y conexión, tanto para ella como para su comunidad.

Viajar con niños puede ser un reto. ¿Cómo gestionas la planificación de los viajes para que sean enriquecedores para toda la familia?

Durante los primeros viajes en familia no planificamos nada extra, porque viajar con un bebé nos resultó bastante sencillo. Conforme Milo fue creciendo y empezó a mostrarnos su personalidad, cambiaron las cosas.

Actualmente añadimos parques y momentos de movimiento antes de entrar a lugares como monumentos o museos. Miramos con más detenimiento dónde vamos a comer e incluso lo accesible que es el destino con carrito.

¿Cuál ha sido el destino que más ha sorprendido a tu familia y por qué?

Corea del Sur nos marcó bastante a los tres. Fue un viaje con mucha variedad de paisajes, lugares y planes. Nos conquistaron los coreanos y las ganas que tenían de conocer gente nueva y saber qué nos había llevado hasta su país.

¿Qué consejos prácticos darías a otras familias que desean viajar con niños pequeños?

Que gestionen expectativas, que recuerden que en todas las partes del mundo viven niños… y que no viajen sin un buen seguro.

¿Cómo involucras a tus hijos en la planificación y preparación de los viajes?

Estamos empezando ahora con el mapa que cubre una pared entera de su habitación, con libros de animales y alguna canción.

¿Tienes algún ritual o costumbre familiar antes, durante o después de cada viaje?

Tenemos un pasaporte que la tripulación del vuelo firma siempre a nuestro hijo. En él escriben las millas voladas, el modelo de avión y una pequeña dedicatoria. En ocasiones lo han llamado a la cabina del piloto, y ha sido una experiencia preciosa.

Hasta hoy, La Maestra Viajera es un proyecto que me hace tremendamente feliz… y que a veces también me da algún que otro dolor de cabeza.

¿Qué importancia le das a la seguridad y preparación en los viajes familiares?

Desde que los viajes se han convertido en familiares tenemos una serie de líneas rojas muy claras. Hay ciertos países en los que todavía no nos sentimos cómodos, alojamientos que pertenecen a otra época de nuestra vida viajera, e inversiones (como el seguro de viaje) que no son cuestionables.

¿Cómo manejas los imprevistos o contratiempos durante los viajes, especialmente cuando viajas con niños?

El imprevisto más grande viajando con Milo lo vivimos el año pasado, y por suerte no fue nada grave. Aterrizamos en Barcelona después de 14 horas de vuelo sin saber absolutamente nada del gran apagón que llevaba horas afectando al país.

No teníamos maletas ni teléfono para contactar con el servicio de parking, y el ambiente en el aeropuerto era de mucha crispación. Después de un vuelo largo, todavía nos quedaban unas horas de coche hasta Valencia.

Nos fuimos a una esquina para evitar el mal ambiente, compramos dos bocadillos de los pocos que quedaban con el efectivo “de las emergencias” y cenamos tranquilamente.

Con el paso del tiempo fuimos entendiendo lo que estaba pasando y, aunque fue una noche larga porque algunas carreteras seguían bloqueadas, finalmente conseguimos volver a casa.

La gente percibe mis aventuras como algo realista, tangible y bastante “aterrizado en el mundo real” respecto a lo que solemos ver hoy en día en redes.

¿Cómo equilibras la vida profesional, familiar y tu pasión por los viajes?

Aceptando que el día tiene 24 horas. Suena a tópico, pero me ha costado lo mío. El año anterior, por ejemplo, a las diez de la noche, cuando terminaba de trabajar, me sentaba a escribir o planificar viajes en el ordenador. Me acostaba tarde, al día siguiente estaba mal descansada e insatisfecha porque las horas no me cundían.

¿Qué herramientas o recursos consideras imprescindibles para planificar un viaje familiar?

Personalmente, sigo confiando en los blogs de viajes: contenido más a largo plazo, detallado y fiable que un vídeo viral. Me considero muy afortunada porque muchos de los bloggers a los que admiraba hace años hoy se han convertido en compañeros del sector.

También me gusta imprimir mi planning, ir modificándolo y tomando notas para después volcarlo en mi blog. En los últimos viajes incluso hemos llevado guías en papel (quién lo diría), porque me resulta maravilloso leer en tiempos de espera, como colas o vuelos largos.

Por último, si no tenemos roaming, invertimos en una tarjeta SIM del destino para tener siempre información accesible.

¿Qué mensaje final darías a las familias que sueñan con viajar pero aún no se atreven a dar el paso?

Que recuerden que existen niños en todos los países. Que busquen referentes, pero creen su propio camino.

A mí no me importa que tal o cual familia de redes haya viajado a un país en el que yo no me siento cómoda o que no me llama la atención. El mensaje sería: inspírate viendo a otras familias, pero cread vuestro propio camino.

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